¿el catalizador para alinear los negocios y las TI?
La virtualización está cambiando la forma de las prioridades y modelos de TI, al tiempo de alterar las prácticas existentes.
Patricio Dueñas
Pese a la reciente publicidad, la virtualización no es nada nuevo; es probable que simplemente no lo haya notado, pero usted ha venido utilizándola por décadas en su interacción cotidiana con tecnologías de información, que es precisamente lo que hace tan poderoso a este concepto.
Todos los tipos de virtualización desacoplan el acceso a un recurso desde la ubicación física de ese recurso en particular. La virtualización aparece ahora en dos tipos generales: interna y externa. La virtualización interna hace ver un recurso (un servidor, por ejemplo) como muchos, mientras que la externa hace ver muchos recursos (unidades de disco, por ejemplo) como uno.
Con un entorno virtualizado los negocios ya no están restringidos por la imposibilidad de TI de responder al crecimiento o a condiciones cambiantes en los negocios. La virtualización ofrece a las TI la flexibilidad y la fluidez para responder cuando las compras en línea por temporada elevan a las nubes la demanda de la red, cuando un éxito musical o en video inunda la empresa con solicitudes de descarga, o bien, cuando el éxito de una adquisición demanda una rápida integración de las aplicaciones ERP del destino.
Lo que hace tan poderosa a la virtualización
Más aún, con un modelo de virtualización en sitio ahora podemos aplicar políticas de negocios al flujo del tráfico de información, realizando automáticamente operaciones que antes requerían intervención manual o que probaban ser del todo imposibles.
Actualmente la virtualización está cambiando la forma de las prioridades y modelos de TI, al tiempo de alterar las prácticas existentes. El concepto del centro de datos mismo se está virtualizando y podemos ver un mundo -en un futuro no tan distante- en el que las personas utilizarán cualquier dispositivo de interfaz que prefieran para acceder a un sinfín de recursos y servicios que entrega una infraestructura de red virtual sin fronteras o limitaciones físicas. Esta infraestructura de TI virtual sería resistente a daños físicos, respondería al instante a cambios externos y sería infinitamente flexible a las necesidades de la empresa misma, eliminando con ello la fricción entre las estructuras de TI y de negocios, y permitiendo la alineación de los recursos de TI a los objetivos de negocio.